Sexo feliz y VIH no son incompatibles

El 1 de diciembre se celebra el Día Mundial de la Lucha contra el Sida. A mí me parece una buena oportunidad para hablar de lo que pasa con la sexualidad y el VIH, a ver si conseguimos deshacer el lazo rojo y convertirlo en una sensual invitación a disfrutar de la vida. Porque sexo feliz y VIH no son incompatibles.

Sexo y VIH, no son incompatibles

Por aclararnos: VIH es el Virus de Inmunodeficiencia Humana, bicho que, si no se trata, al cabo del tiempo produce sida, o síndrome de inmunodeficiencia adquirida. Todavía existe, y hay personas que mueren de sida o de otras complicaciones relacionadas con el VIH. Incluso hoy, 2016, y en España, como en todos los países del mundo. Lo que pasa es que a veces se nos olvida, porque ya no sale en la tele.

Bueno, pero a lo que vamos. La sexualidad y el VIH.

Ya hace varios años que el VIH no significa ni enfermedad ni muerte, si se diagnostica y se trata a tiempo, gracias a que tenemos medicamentos para mantenerlo a raya y evitar que haga de las suyas. Se llaman antirretrovirales, y están disponibles en la mayoría de los países del mundo.

Pero hay que decir que de todas maneras, aunque haya tratamiento y te lo puedas tomar, es mejor no tener el VIH, así que tampoco es plan de descuidar las medidas de prevención. ES MEJOR NO PILLARLO.

Que haya tratamiento quiere decir que cuando a una persona le diagnostican una infección por VIH, habitualmente lo que le espera de ahí en adelante es una vida tan buena y tan larga como la de cualquier otra persona, siempre que se tome sus medicamentos como se los han indicado, y que vaya a ver a su médico cuando le dicen que tiene que ir, que suele ser varias veces al año.

Todo esto para decir que, obviamente, la vida sexual también sigue, aunque tengas el virus. ¡Y eso es una muy buena noticia! Muy diferente a lo que pasaba hace años, cuando el diagnóstico significaba que ibas a morir, y que además era muy complicado hablar de sexo cuando el riesgo de pasar el virus a otras personas era inmanejable.

Entonces, ¿cuál es el problema? Pues el problema es que el VIH sigue siendo un gran desconocido para la mayoría de la gente, que da mucho miedo y que está rodeado de un gran estigma, y eso hace que el diagnóstico sea, con frecuencia, un momento muy duro.

Lo que quiero es contarte lo que se puede esperar en lo que tiene que ver con tu sexualidad, si eres VIH positivo/a, o si eres VIH negativo/a y quieres seguir siéndolo, pero sin caer en el rollo del estigma y el rechazo y el miedo a infectarte.

Si eres VIH positivo/a, o sea seropositivo/a:

Tu vida sexual no tiene por qué cambiar, más que en el hecho de que deberías usar condón siempre, para estar segurx de no transmitir el virus a otras personas, y para evitar pillar otra infección de transmisión sexual (ITS), porque si eso no es bueno nunca, menos para una persona con VIH.

Sé muy bien que eso es fácil de decir pero menos fácil de asumir y de vivir, porque el estigma se mete en el medio y da mucha lata a la hora de asumir la nueva situación.

Con frecuencia las personas VIH positivas a las que atiendo vienen muy ansiosas e inseguras. Les da miedo el rechazo que puedan sufrir, les da miedo transmitir el virus, no saben en qué momento decirlo a sus potenciales parejas y no pocas veces han sido rechazadas e incluso agredidas por el hecho de ser seropositivas. Otras veces es el miembro seronegativo de la pareja quien consulta porque no puede asumir el miedo a adquirir la infección.

Las parejas me dicen que es como si hubiera “un tercero en la habitación”, espiando y poniendo pegas y metiendo miedo todo el rato.

¿Qué hacer frente a esto? Yo hago varias cosas.

En primer lugar, explicar con claridad lo que es el virus, cómo se comporta y lo que se puede esperar del tratamiento. Entonces las personas suelen tranquilizarse mucho porque ven que no se van a morir de esto, y que pueden hacer planes de futuro, como lo harían si no tuvieran el bicho este.

Después, hablamos de la importancia de usar condón todo el tiempo, por lo que dije antes de no transmitir ni pillar nada.

Y después, hablamos del efecto del tratamiento bien hecho sobre el riesgo de transmitir la infección. Esa es la mejor noticia de todas, y la que suele hacer que la gente se sienta más feliz.

Porque lo que pasa es que hoy en día sabemos que una persona con VIH que recibe un tratamiento eficaz, y que por lo tanto que está indetectable de manera estable, no transmite la infección a otras personas.

Esto es verdad, siempre que se cumplan varias condiciones: que el tratamiento se siga de forma correcta, que las revisiones periódicas muestren que la persona está indetectable, y, muy importante, que ninguno de los miembros de la pareja tenga ni adquiera ninguna infección de transmisión sexual, como sífilis, gonorrea, herpes, etc., porque en ese caso la probabilidad de que se pase el virus de una persona a otra se multiplica por mucho.

El sexo y el VIH no son incompatibles

Siendo así, si eres una persona seropositiva, sólo deberías preocuparte de usar condón correctamente, porque por lo demás tu vida sexual no debería verse afectada, ya que ni el virus ni su tratamiento afectan para nada este tema.

Aquí hago la salvedad de siempre, y es que en medicina nunca podemos decir nunca jamás. Se han descrito casos de personas que tienen problemas sexuales, por ejemplo dificultades para tener erecciones. Si te pasa, consulta con tu médico para que revise si se puede relacionar con el tratamiento, aunque es poco frecuente.

También hay que decir que si el diagnóstico se hace muy tarde, cuando ya el sistema inmune está muy afectado, también puede haber problemas. Yo atendí a una pareja porque tuvieron problemas de erección, justo antes de que le diagnosticaran la infección, que estaba muy avanzada. La buena noticia es que con el tratamiento antirretroviral mejoraron tanto el paciente como su erección, y en poco tiempo todo volvió a la normalidad.

Si eres VIH negativo/a, o sea seronegativo/a

Si eres una persona seronegativa, es decir, que no tiene el VIH, tal vez te de miedo tener relaciones sexuales con alguien que pueda ser seropositivo. Eso es esperable, ya que nadie quiere adquirir el virus, igual que nadie quiere tener ningún otro problema de salud si puede evitarlo.

Lo que no tiene mucho sentido es que ese miedo te lleve a tomar decisiones que puedan hacer daño a otras personas, especialmente hoy en día, cuando sabemos perfectamente lo que hay que hacer para no pillar el virus. Y cuando eso depende exclusivamente de ti. Me refiero a evitar infectarte.

Cuando digo lo de no lastimar a otros me refiero al rechazo muchas veces visceral que tienen algunas personas hacia quienes son seropositivos, y que en realidad no se justifica de ninguna manera. Se puede compartir la cotidianidad, la casa y la cama con alguien con VIH sin tener ningún riesgo de infectarse, si se saben un par de cosas sobre como evitarlo.

¿Qué hay que saber? Vamos a ver:

  • Que la convivencia cotidiana no entraña ningún riesgo de transmisión.
  • Que el uso correcto y constante del preservativo es muy eficaz para evitar la transmisión, a pesar de las mentiras que con frecuencia se dicen por ahí (que si tiene agujeritos, que si falla con frecuencia, que si no sirve… todo falso).
  • Que el VIH SOLO se transmite por relaciones sexuales (anales y vaginales), por compartir sangre (por ejemplo al compartir jeringuillas para pincharse drogas, o en transfusiones de sangre no controladas, cosa que ya no pasa al menos en países con buenos sistemas sanitarios) o de madre a hijo durante el embarazo, el parto y la lactancia. Nada más.
  • Que si alguna de las dos personas tiene una infección de transmisión sexual (ya lo dijimos, sífilis, gonorrea, herpes o similares) el riesgo en muy alto, así que si este es el caso, mejor no tener relaciones sexuales hasta que se haya curado lo que sea en cada caso.
  • Que si se tiene un encuentro sexual donde hay riesgo de haberse infectado (se ha roto el condón, es una violación, etc) es importante ir al médico lo más pronto posible porque se pueden dar pastillas para evitar que el virus te infecte. Esto se llama profilaxis post-exposición. No es para estarlo usando a cada rato, pero en caso de emergencia es muy eficaz. Es algo parecido a la pastilla del día después para evitar embarazos, pero en este caso es para evitar la infección.
  • Lo mejor de todo: que el tratamiento antirretroviral eficaz impide la transmisión, así que si tu pareja recibe ese tratamiento y lo hace bien, todo perfecto.
  • Por supuesto, que para poder recibir tratamiento y no transmitir, HAY QUE SABER SI TIENES EL VIRUS. Y eso sólo se consigue haciéndose la prueba del VIH. Es la única manera, ni el aspecto, ni las costumbres, ni la apariencia dicen nada sobre tener o no el virus, la única manera es con una prueba específica. Se puede hacer en sangre o en saliva. Y HAY QUE HACERLA. Puedes aprovechar estos días en que muchas organizaciones facilitan que se haga, de forma gratuita y anónima. Por ejemplo en COGAM o en Apoyo Positivo, donde saben muy bien cómo se maneja esta historia, o en otras ONG y asociaciones.

Hazte la prueba del VIH

Por lo tanto, no hay ninguna necesidad de rechazar a nadie ni tener miedo, lo que hay que hacer es informase y saber de lo que estamos hablando. Así que si has llegado hasta aquí, ¡GENIAL! Espero que te haya sido de utilidad :-)

Por todo esto,  repito mi invitación a deshacer el lazo rojo y convertirlo en disfrute, igual sirve para vendar unos ojos que para envolver un regalo. Y como siempre, te invito a poner sexología en tu vida, por el placer… de saber.

Si necesitas saber algo más sobre este tema, puedes usar el formulario del final. Durante muchos años me he dedicado a la investigación científica sobre el VIH, de manera que es un tema que no me pilla de lejos.

Si quieres, aquí te cuento esta historia de viva voz:

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Soy Ana María Caro, médica sexóloga en Amaturum Sexología.

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©Ana María Caro. Este artículo puede ser compartido, reproducido, leído y comentado de cualquier manera, siempre que se cite su origen y autoría.

 

Autoría de las fotos: Cintas rojas: “Ephemeral Red Ribbon” de Sascha Wenninger, en Flickr, licencia creativeCommons: https://goo.gl/SKCQmE     La caricatura en grises circula por Facebook, y rastreándola encuentro que viene de la página de Un mundo Raro: https://www.facebook.com/UnMundoRaro/. Gota de sangre: “Reflection in blood”, de Alden Chadwick. en Flickr, licencia CreativeCommons, https://goo.gl/hj0V2N

 

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