La imagen de la semana

Con “la imagen de la semana” quiero proponerte un juego. Pero no el que se podría pensar al unir las palabras imagen + sexología + juego, no. Lo que te propongo es algo más cotidiano, más cercano.

La idea se me ocurrió hace unos días cuando revisaba imágenes para la página web, y me encontré con la que te propongo para esta semana. De pronto apareció en mi pantalla este hombre, que me da la espalda mientras toma un café, y que parece muy concentrado en algo.

La imagen de la semana

Y entonces en mi mente surgió esta historia:

“Este hombre está de viaje en una ciudad lejana a la suya, a la que regresa esta tarde. Echa de menos a su pareja, y le está escribiendo un mensaje para decirle que ya casi vuelve, que piensa en ella y que le apetece mucho cenar juntos, contarle los pormenores del viaje y dormir abrazados. Y se lo dice con su lenguaje íntimo, el que comparten hace tiempo y que les es propio, ese que les hace sonreír a ambos cuando lo leen porque entienden lo que significa.”

Cuando volví a mirar la foto me di cuenta de que en realidad no tengo ni idea de si es eso lo que pasa, pero fue lo que pensé al verla. Entonces se me ocurrió que sería interesante hacer el ejercicio de mirar la cotidianidad con otros ojos, buscando en ella guiños de intimidad o seducción, de ternura o de propuestas más o menos eróticas… Ese es el juego.

Una vez a la semana, en principio los viernes, que son días que me gustan, publicaré una imagen que me haya dicho algo. No serán imágenes claramente sexuales, porque eso no es lo que me inspira, lo que propongo es hacer una lectura sexológica de la cotidianidad. Echar a volar la fantasía y explorar lo que la imagen puede dar de sí.

Te invito a que busques lo que la imagen te dice, y, si quieres, lo compartas aquí. Pero aunque no lo escribas, que te dejes invadir por la fantasía. Y te invito también a que propongas imágenes para esta sección… ya sabes lo que busco… cotidianidad.

¿Por qué lo propongo? Porque veo que con frecuencia nos olvidamos del valor que tiene la fantasía, del sabor que le da a las relaciones y del aliciente que puede constituir para mantener vivo el deseo. Es lo que me gusta, por ejemplo, de un libro de Mario Vargas Llosa que me encanta: Los cuadernos de don Rigoberto, para mí un ejemplo perfecto de la importancia de la fantasía en la sexualidad. Lo recomiendo, por supuesto.

Una vez más, y llegados a este punto, te animo a que pongas sexología en tu vida. Y para no perderte nada, lo más fácil es que te suscribas al blog, así te llegará a tu bandeja de entrada el boletín con lo que voy publicando.

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